¿Cómo estudiar para un examen?

Si pensas que hay materias que son imposibles de pasar en un examen o los nervios te traicionan en esos momentos de concentración, aquí te dejamos algunos tips al momento de rendir.

Textos que dan miedo

Cuando una persona se encuentra con un texto que no ha leído nunca siempre tiene dos caminos, asustarse o tomárselo con calma. Esa sensación en muchas ocasiones va a depender de la explicación o no del mismo por parte de algún profesor, o algún compañero de estudio que nos pueda ayudar en nuestro laberinto de palabras.
Lo primero que debemos mantener ante la presencia de un texto o libro es la tranquilidad, leerlo pausadamente y hacer el esfuerzo de entender cada oración para luego poder comprender el concepto de cada párrafo.

Técnicas de estudio
Técnicas de estudio

Manos a la obra

La recomendación inicial que te podemos dar, es que le puedas dar una primer leída a todos los textos, serán mucho más fácil de comprender en un primer momento si has asistido a las clases en donde los han trabajado y has reparado en tomar apuntes, de esa manera si hay algún término o idea que no comprendes, podrás recurrir a tus propios apuntes, y así podrás entender de qué trata aquello.


Luego de esa primer leída, te sugerimos que vuelvas a los mismos textos, pero esta vez con algún resaltador en mano y si es posible un bolígrafo o lápiz. Ambos elementos te servirán para indicar cuáles son los pasajes claves y también te será de gran ayuda hacer algún tipo de comentario personal al costado de cada párrafo. Esto también lo puedes complementar con tus anotaciones o con lo que te ha quedado de las clases.


Si quieres seguir profundizando y realmente estás dispuesto a ser un buen alumno y pasar el examen con una buena calificación puedes continuar con la confección de un resumen. De esta manera los conceptos se te grabaran en tu mente, sin necesidad de que los memorices, con cada lectura podrás comprender mejor de qué trata cada autor y a la vez podrás relacionarlo con otros autores o con ejemplos que te puedan surgir a ti mismo. Los resúmenes son claves porque son parte de la tercera etapa del estudio, ya has leído, has señalado y ahora pasas a escribirlo.

Cuadro conceptual

Muchas personas suelen ir un paso más adelante en el estudio, y prefieren tener un resumen de un resumen, así se podría denominar al cuadro conceptual. Este cuadro nos puede ayudar a ubicar más fácilmente los conceptos y las ideas principales de cada autor, así como también hacer una comparación entre diferentes textos que traten el mismo tema.


Este cuadro puede tener sus ventajas y desventajas, porque para muchos puede ser de gran ayuda y para otros puede ser un límite delgado hacia la memorización de las palabras.


Una de las ventajas que puede encontrar el alumno, es el repaso de los temas del examen y tenerlo consigo antes de entrar a rendir, de esta manera puede ubicar bien las cuestiones más importantes que debe recordar a la hora de sentarse a escribir o a rendir oralmente una materia.


La desventaja, como anticipábamos, puede provenir de la memorización, lo que lleva a no recordar las ideas del texto que han quedado por fuera del cuadro conceptual. Hay ciertas personas que tienen tendencia a memorizar las palabras y por lo tanto pueden olvidar lo que hace a la idea en sí del texto y quedarse solamente con la repetición de su cuadro.

Grupos de estudio

A muchos alumnos les resulta fundamental la puesta en común de los textos, ayuda para profundizar algunos temas, asentar en la mente conceptos que han quedado un tanto en la nebulosa o bien plantear las dudas en común y llegar a una buena conclusión entre varios estudiantes de la misma materia.

Animarse a rendir

Si has seguido nuestros pasos con atención, no deberías tener dificultades el día del examen. Puedes llevar tus resúmenes para estar más confiado, o tu cuadro conceptual, si lo has confeccionado correctamente y lo has utilizado a conciencia.


Un buen consejo que podemos brindarles es que la noche anterior al examen, traten de vivirla sin tanta presión personal. Lo ideal es cenar y acostarse temprano, luego al levantarse pueden repasar los puntos más importantes, en ese momento ya no debería haber dudas.


Si son de ponerse muy nerviosos, un buen método para tranquilizarse, más allá de respirar hondo y manejar el aire, es comprarse el embalaje de burbujas, que suele venir en la caja de los televisores o productos frágiles que adquirimos. Explotar esas burbujas hace que uno pueda relajarse y pensar en otra cosa, hay quienes incluso los reparten en los pasillos de las universidades para que los alumnos estén acompañados en su momento de stress.