Cómo crecer profesionalmente en petróleo y gas
Comenzar una carrera en la industria petrolera es el primer paso de un proceso de desarrollo profesional que puede conducir a funciones de ingeniería avanzada, consultoría o liderazgo técnico.
De ingeniero junior a especialista en simulación
Una de las trayectorias posibles consiste en especializarse en simulación de yacimientos, un área que combina Ingeniería en Petróleo, matemáticas, geología y tecnología computacional.
Este crecimiento no depende únicamente de los años trabajados: también requiere aprender a interpretar información compleja, utilizar herramientas especializadas y asumir responsabilidades técnicas progresivamente mayores.

Primeros pasos en la industria petrolera
Los ingenieros recién graduados pueden comenzar realizando tareas de apoyo técnico, organización de datos, análisis de producción y preparación de informes.
Por ejemplo, un ingeniero junior puede estudiar los registros históricos de varios pozos, analizar sus caudales de petróleo, gas y agua, detectar inconsistencias y preparar gráficos para los ingenieros de yacimientos.
En América Latina, diferentes empresas han desarrollado iniciativas para facilitar esta primera experiencia laboral. Por ejemplo, en Brasil, Petrobras realizó convocatorias de prácticas profesionales en 2024 y 2026, con posibilidades de capacitación y acompañamiento de tutores. En Colombia, Ecopetrol anunció en septiembre de 2026 más de 300 oportunidades de prácticas para estudiantes técnicos, tecnológicos y universitarios.
Especialización en ingeniería y simulación de yacimientos
Desarrollo de conocimientos técnicos
Después de adquirir experiencia inicial, un ingeniero puede profundizar en comportamiento de fluidos, análisis de presión, ingeniería de reservorios y métodos de recuperación de hidrocarburos. Por ejemplo, puede pasar de preparar información de producción a participar en el ajuste histórico de un modelo, comparando resultados simulados con los registros reales del yacimiento.
En Argentina, el IAPG dispone de una propuesta de formación empresarial en ingeniería de reservorios, dirigida a profesionales interesados en comprender los fundamentos físicos y técnicos de esta especialidad. En México, como antecedente de años anteriores, el Instituto Mexicano del Petróleo organizó en abril de 2021 un curso de simulación numérica de yacimientos, que enseñaba a construir modelos utilizando ECLIPSE 100.
Herramientas de software especializado
El conocimiento de simuladores como tNavigator, IMEX, GEM y STARS de CMG o ECLIPSE puede resultar relevante para avanzar hacia puestos de simulación. Sin embargo, aprender varios programas no garantiza convertirse en especialista. También es necesario comprender los procesos físicos representados, identificar errores y evaluar la incertidumbre de los resultados.
Como recurso para investigar las posibilidades de formación, Computer Modelling Group publica información sobre sus capacitaciones técnicas. También conviene complementar los conocimientos con programación. Por ejemplo, Python permite automatizar el procesamiento de datos y comparar resultados de simulación. La Ciencia de Datos y la Ingeniería Informática ofrecen conocimientos complementarios para este perfil.
Oportunidades de crecimiento profesional
Una trayectoria posible comienza como ingeniero junior, continúa hacia puestos de ingeniería de yacimientos y puede evolucionar hacia funciones de especialista senior en simulación.
Mientras que un ingeniero junior puede preparar datos y ejecutar cálculos supervisados, un profesional experimentado suele asumir responsabilidades como definir escenarios de simulación, evaluar riesgos y recomendar estrategias de desarrollo de campos petroleros.
En Brasil, la Agencia Nacional del Petróleo desarrolla el programa PRH-ANP, destinado a apoyar la formación especializada y la investigación energética. En julio de 2026 organizó la Jornada Emprendedora PRH-ANP 2026, con capacitaciones, mentorías y proyectos de innovación. Con mayor experiencia también pueden surgir oportunidades en consultoría, investigación, desarrollo de software científico y asesoramiento técnico. No todos los profesionales necesitan orientarse hacia la gestión de equipos.
Cómo construir un plan de desarrollo profesional
Para avanzar desde un puesto junior hacia una especialización en simulación de yacimientos, no alcanza con realizar cursos o acumular años de experiencia. Es necesario identificar qué conocimientos requiere el puesto deseado, cuáles se dominan actualmente y qué capacidades todavía deben desarrollarse.
1. Identificar las competencias necesarias
Un primer paso consiste en comparar las habilidades propias con las exigencias de la especialidad.
Por ejemplo, un ingeniero interesado en simulación debería preguntarse si puede interpretar propiedades como porosidad y permeabilidad, analizar curvas de producción, comprender el flujo de fluidos en medios porosos y explicar cómo funciona un modelo numérico. La formación en Ingeniería en Petróleo proporciona una base para desarrollar estas competencias. Sin embargo, algunas requieren capacitación adicional y experiencia práctica.
2. Adquirir conocimientos técnicos mediante problemas concretos
Una estrategia de aprendizaje consiste en seleccionar un problema industrial y estudiar los conocimientos necesarios para resolverlo. Por ejemplo, si un yacimiento presenta una disminución de producción, el ingeniero debería investigar posibles cambios de presión, comportamiento de los fluidos y condiciones de operación de los pozos.
En Argentina, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) dispone de una propuesta formativa en ingeniería de reservorios que aborda conceptos como permeabilidad, saturación, productividad y movimiento de fluidos en las rocas.
3. Desarrollar proyectos con información petrolera real
Una de las mejores maneras de demostrar competencias es realizar estudios utilizando información de la industria. No siempre es necesario trabajar en una empresa para comenzar: existen organismos que publican datos con fines de investigación y análisis.
En Colombia, la Agencia Nacional de Hidrocarburos publica conjuntos de datos abiertos sobre producción de petróleo y gas. Con estos registros se puede desarrollar un proyecto que analice la evolución de la producción de diferentes campos, identifique tendencias y compare períodos de crecimiento o declinación. Para avanzar hacia simulaciones más completas, la empresa noruega Equinor ofrece información del campo Volve, que incluye registros de pozos, datos de producción y modelos del subsuelo. Es importante distinguir entre analizar estadísticas de producción y simular un yacimiento. Para una simulación física también se necesitan propiedades de las rocas, información sobre los fluidos y condiciones del reservorio.
4. Aprender simulación y evaluar diferentes escenarios
Una vez dominados los fundamentos, el siguiente paso consiste en construir modelos sencillos y aumentar progresivamente su complejidad.
Un ejercicio puede comenzar con un reservorio hipotético y un pozo productor. Después se pueden comparar escenarios con diferentes tasas de extracción, permeabilidades o estrategias de inyección de agua. Para practicar existen herramientas como OPM Flow, un simulador de código abierto, además de programas comerciales como tNavigator y los simuladores de CMG. La empresa canadiense Computer Modelling Group también ofrece capacitación especializada para desarrollar habilidades en estas herramientas.
Lo importante no es solamente conseguir que el simulador funcione, sino comprobar si los resultados son físicamente razonables, identificar las hipótesis utilizadas y explicar las incertidumbres del modelo.
5. Incorporar programación, inglés y comunicación técnica
La programación puede facilitar el trabajo de simulación. Por ejemplo, Python permite automatizar la lectura de archivos, comparar resultados de diferentes escenarios y generar gráficos para informes técnicos. Carreras como Ciencia de Datos e Ingeniería Informática ofrecen conocimientos complementarios en estas áreas. El inglés técnico también resulta útil para interpretar documentación, participar en capacitaciones internacionales y presentar resultados a especialistas de otros países.
6. Construir un portafolio y demostrar autonomía profesional
Para aspirar a posiciones de mayor responsabilidad, conviene reunir proyectos que demuestren cómo se utilizan los conocimientos adquiridos.
Por ejemplo, un porfolio puede incluir un análisis de producción de un campo colombiano, una simulación de un reservorio hipotético y una comparación entre estrategias de recuperación. Cada proyecto debería presentar los datos utilizados, el procedimiento, los resultados y las limitaciones identificadas. Un plan de desarrollo profesional efectivo debe producir resultados verificables: conocimientos aplicados, modelos construidos, análisis documentados y problemas resueltos.
Estas experiencias permiten avanzar gradualmente hacia funciones de simulación, ingeniería avanzada y consultoría especializada, aunque los requisitos concretos dependen de cada empresa.