Entrevista a Gabriela de Larrañaga

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​Gabriela es Bioquímica Especialista en Hemostasia.

A cargo del Laboratorio de Hemostasia y Trombosis del Hospital Muñiz en C.A.B.A.
Coordinadora de la “Plataforma de Investigación, capacitación, desarrollo y transferencia tecnológica del Hospital Muñiz”.
Co-Coordinadora del Proyecto de “Ejercicios de relevamiento de la performance de los laboratorios de la especialidad que determinan polimorfismos protrombóticos”.
Integrante de la Comisión A Hoc Cooperación Internacional-Genómica, Convocatoria PICT-Bicentenario. Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
Integrante del Banco de evaluadores del FONCyT. Ministerio de Ciencia, Tecnología, e Innovación Productiva, Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCYT).
Revisora de trabajos internacionales en diferentes revistas científicas.
Comité Científico de la Revista Argentina de Infectología Dr. Francisco Javier Muñiz.

¿Qué la motivo al momento de comenzar sus estudios a decidirse por Bioquímica?

Ingresé en la Universidad cuando aún estaba el proceso militar en Argentina. Se dieron los cambios a medida que pasaba mis estudios en la facultad. Fui parte de la última camada de estudiantes que ingresamos con un estricto examen de ingreso, por lo que durante todo el último año de la secundaria estudié para poder rendir los exámenes e ingresar. Por diversos factores, pero sobre todo los familiares, decidí que mi carrera seria Odontología, ya que de hecho mi mamá es odontóloga. Así que durante 1 año estudie para ingresar en la UBA, en la Facultad de Odontología. Faltando solo dos meses decidí que eso no era lo que quería y anuncié en mi familia la decisión del cambio, decisión que, por supuesto, desde un principio tuvo la no aprobación.
A mí me gusta investigar, y pensé que la Bioquímica me daría el camino: microscopios y experimentos. Sobre esta base mi decisión fue puramente de acuerdo a lo que mi corazón me marcaba. Como en todos los aspectos de mi vida, hice lo que quise y lo que me producía felicidad.

¿Cómo se consigue seguir trabajando en investigación ante las diferentes limitaciones de apoyo y recursos que se evidencian en nuestra región?

Siempre la falta de apoyo y de recursos fueron los factores comunes a lo largo de estos 25 años dedicados a la Investigación y al trabajo asistencial. Trabajo en ambas aéreas pues me desempeño en un hospital público. Esto es lo que generó el esfuerzo más grande, trabajar en un hospital público atendiendo día a día los requerimientos de los pacientes, y a su vez trabajar casi sin recursos en investigación. Financié de mi bolsillo los primeros años, pagando mis cursos, postgrados, congresos y hasta las investigaciones en sí mismas, comprando los reactivos. Cambiaba trabajo por reactivos, asesoramiento por reactivos, escribía cientos de cartas para conseguir apoyo, me presentaba a todo llamado a concurso por becas, tocaba todas las puertas de los grandes profesionales para aprender. Siempre atenta, sin bajar los brazos y con ansias de conocimiento.

¿Cuáles son los intereses personales que pueden servir de indicio para un joven de que su carrera es la Bioquímica?

En realidad uno debería contestarse esta pregunta al elegir cualquier carrera: ¿Puedo ejercerla aunque no me paguen? ¿Podría hacerla gratis? Si la respuesta es sí, esa es tu carrera porque es tu vocación. Es verdad, hay que tener en cuenta que la vocación, la profesión y el trabajo suelen no ser sólo uno. Yo tengo la suerte de que esos tres factores son uno. Mi vocación, mi profesión y mi trabajo es el mismo.
Los intereses personales que le  servirían a un joven como indicio sobre esta carrera podrían ser querer entrar en el mundo de las investigaciones forenses, en el mundo del desarrollo de técnicas nuevas, la nanotecnología o simplemente el manejo de la sangre de pacientes y sus componentes.

Cuéntenos un poco sobre su carrera profesional hasta el momento.

La carrera de Bioquímica en la Universidad requiere de muchas horas de dedicación. De hecho pienso que las carreras relacionadas al sistema de salud consumen tiempo y esfuerzo constante. Estudio desde siempre y creo que nunca dejaré de hacerlo, porque la ciencia avanza y uno debe permanentemente estar actualizado. La quietud retrocede.
Después del examen de ingreso, cursé 6 años de carrera. Y a partir de ahí cursos, congresos y maestrías. Los primeros años fueron de mucho trabajo y siembra constante. Hasta que logré sumergirme en la especialidad y ganar por primera vez una beca. Siempre son en temas de ciencia aplicada lo que hoy en día se llama Medicina Traslacional. Después la meta era lograr conformar un grupo de trabajo. Pero ¿Cómo hacer para lograr esto en un hospital público, donde los cargos son sólo para realizar tareas asistenciales?. De allí en más fui seleccionando gente que quería este proyecto y de a poco pude incluirlos, luchando por los cargos y becas. Hoy en día somos 7 personas en este grupo: 2 bioquímicos, un técnico en análisis clínicos y un biólogo molecular, todos con cargos; y a su vez 3 becarios a tiempo completo. Todos dedicados a tareas asistenciales e investigación. Conformé una Plataforma de Investigación y Desarrollo y mediante fondos de becas o donaciones logramos remodelar un laboratorio más grande para poder trabajar adecuadamente. Esto, que se resume tan fácilmente, llevó cientos de horas de trabajo, cientos de cartas escritas, cientos de pedidos de apoyo. Logramos mantenerlo ganando cada año subsidios por concursos abiertos y (merecido lo tiene mi grupo) unos cuantos premios y reconocimientos a nuestros trabajos.
Cuando algún tema empieza a volverse rutinario, tomo mi tiempo para ver qué camino logra darle un giro. Por ejemplo, hace 8 años incorporé líneas en genómica, enriqueciendo los trabajos de investigación y logrando abrir nuevos enfoques. Entonces cortamos con la rutina.

Se encuentra instalada la creencia de que un bioquímico se dedica a tomar muestras para análisis clínicos y obtener los resultados. ¿Qué tan errónea es dicha creencia?

Es verdad. El 90% de los profesionales que se reciben sólo se dedican a sacar sangre o muestras diversas, procesarlas y obtener resultados. Esto es desgastante, muchas veces mal pago y en muchos casos aburrido. Como en muchas profesiones, si uno no logra hacer de su carrera algo más que solo lo que se te presenta al terminar la facultad, cae en ese rumbo. Por el contrario, uno puedo tratar de buscar su lugar en el mundo, haciendo lo que quiere de manera creativa. ¿De qué depende? Un 80% de uno mismo, de reinventarse permanentemente, de ser inquieto y de no conformarse. No se trata de inteligencia o de suerte solamente. Yo me considero una persona con inteligencia normal, la diferencia es que soy perseverante. Entonces de alguna u otra manera llego donde quiero.

¿Cómo llegó desde la bioquímica hasta el estudio de la Hemostasia y la Trombosis?

Este camino fue el destino puramente. Al terminar mi carrera de Bioquímica, una de las materias en donde peor la pasé y que me pareció dificilísima fue Hemostasia. Es más, al terminar el final, incline la cabeza , mire al cielo y le dije muy confiada a Dios: “Al fin terminó, nunca más”. Ahora entiendo que debería haber dicho solamente: “puaj! qué fea”. Estuve un tiempo deambulando por diferentes puertas para ver si alguien me permitía hacer una rotación, pero nadie te enseña gratis y menos por el amor a la profesión. Me encontré con una persona conocida que me dijo que en el Hospital Muñiz se necesitaba un bioquímico. Fui por primera vez y al entrar me encantó tanto verde y la estructura del hospital tan amplia. Tuve una entrevista con la que luego sería mi jefa y ahí me entero de que debía especializarme en Hemostasia para poder entrar. Me hicieron un contacto en la Academia Nacional de Medicina y fui, con muy pocas expectativas, para poder realmente aprender la especialidad. Desde el primer día, desde el momento que pisé el lugar, desde que vi a los profesionales actuando, supe en qué me quería convertir.

¿Qué características personales tiene un buen bioquímico?

Un buen bioquímico debe ser honesto, riguroso y organizado.

¿Qué consejos le daría a alguien que está por comenzar sus estudios de Bioquímica?

Mi consejo es que no vea sólo la carrera, sino que vea en qué se convertiría al finalizarla. Qué quiere hacer en los siguientes 30 años con su vida. Sí, porque después durante 30 o 40 años deberá ejercerla. Sería importante hablar con al menos 3 bioquímicos recibidos con al menos 15 años de trayectoria y que les describan un día en la vida de ellos, para entonces preguntarse “¿quiero yo eso para mi vida?

Entrevista a Gabriela de Larrañaga realizada por Javier Yashan