Entrevista con Carlos Alberto Almanza Agámez

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Profesional del Derecho egresado de la Universidad de Cartagena (Colombia).
Especialista en Derecho Administrativo (Universidad Libre, Colombia); Especialista en Estudios Político-Económicos (Universidad del Norte); Estudios de Maestría en Derecho - Énfasis Investigación (Universidad del Norte).
Actualmente se desempeña como Docente Universitario y Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas en la Corporación Universitaria Rafael Núñez - Cartagena, Colombia.

¿Qué te motivó a estudiar Derecho?
En la oferta académica de formación universitaria, el Derecho resalta como un proyecto de vida de crecimiento personal y profesional que permite proyectar acciones en el campo público y privado (y en mi caso también en lo académico), para la defensa de un orden justo, de una sociedad donde prime la justicia, la igualdad, los valores constitucionales. No en vano se considera al Profesional del Derecho como un agente de la Justicia y la defensa de las garantías ciudadanas.

Esa idea de que el Derecho permite liderar procesos de cultura política-democrática, social, y jurídica en beneficio y defensa de nuestros semejantes y del Estado (en una óptica integracionista) terminó siendo una gran motivación para haber escogido está profesión.

¿Qué satisfacciones te ha dado esta profesión?
En alrededor de quince años de vida profesional, he tenido experiencias satisfactorias tanto en el sector privado como en el sector público y el ejercicio particular. Pero sin duda alguna, la experiencia académica Universitaria, de formar Profesionales del Derecho ha sido de gran satisfacción, no solo por el alto componente y compromiso humano que ello encierra para con quienes han sido mis educandos, sino también por el impacto social que se genera, en términos de crecimiento en el desarrollo humano local, regional y nacional.

Este ejercicio de formar profesionales conectados con el entorno, con alta sensibilidad humana y social, con solidad formación jurídica e interdisciplinaria, es una apuesta para el crecimiento de sus entornos personales, familiares y locales; una apuesta para el desarrollo de la ciudad, el Departamento y la Nación reflejada en sus ciudadanos; Una apuesta para promover la Justicia, el desarrollo y la defensa del orden constitucional desde los distintos roles profesionales que cada uno de ellos promueve.

¿Y que descontentos?
La realidad de un sistema judicial, una administración de justicia, que no ha estado a la altura de las necesidades ciudadanas, de las aspiraciones de justicia social, de solución pronta y oportuna de los conflictos, se convierte en un factor que a menudo genera insatisfacciones. Los Abogados son los que en primera línea sufren y evidencian un aparato jurisdiccional inoperante en términos de eficacia y eficiencia, de una justicia lenta y tardía que genera descontento y desconfianza ciudadana.

En eso muchos actores tenemos (en sentido global) responsabilidad, y en ese punto, he pretendido mirarlo como un reto, una tarea de formar profesionales que puedan mejorar la prestación del servicio público de administración de justicia, en el interés superior de garantizar un estado Justo. La tarea también ha sido liderar desde la academia articulada a la sociedad civil y a los entes territoriales (Estado), una dinámica que promueva procesos de desarrollo social en beneficio principalmente de poblaciones vulnerables, de comunidades sostenibles, de empoderamiento ciudadano de una cultura política y jurídica responsable y participativa: de formar ciudadanos dentro y fuera del claustro universitario.

¿Qué crees que es lo mas importante para triunfar en el Derecho?
Demos por hecho la constante disciplina y estudio, actualización permanente, responsabilidad, como base común para cualquier Profesional del Derecho.

Pero para resaltar cualidades necesarias para un exitoso desempeño profesional: Liderazgo, Carácter y Proactividad !!! Esta última reflejada en una cultura de la Innovación Social, pensamiento estratégico y un gran sentido de responsabilidad humana, social y política.

Los nuevos egresados deben estar en capacidad de asumir y adaptarse competentemente con los avances científicos y tecnológicos de cada una de sus aéreas disciplinares, conscientes del rol que desempeñan como profesionales en el contexto social dentro del cual cada uno ha de actuar, abiertos al cambio y a la transformación del conocimiento: Garantía de un desempeño exitoso de la Profesión del Derecho.

Como educador y profesional del Derecho, ¿Qué consejos le podrías dar a una persona que esta evaluando esta carrera para su futuro?
El Derecho es una profesión que encierra una responsabilidad social, política, empresarial y de fortalecimiento de la justicia, que requiere personas comprometidas con esos fines. Lo primero es evaluar consiente y con responsabilidad la vocación e interés del aspirante (la familia, por obvias razones, juega un papel fundamental aquí).

El diálogo vocacional con profesionales del derecho de su entorno, o con estudiantes de derecho en grados superiores, podrían generar perspectivas de futuro con las que el aspirante evalúa si se siente identificado y/o motivado, y así asegurar de su parte un compromiso con sus estudios y posterior ejercicio profesional. Ello, sin coartar o direccionar su capacidad de innovación y desempeño basado en sus propios intereses.

Siempre he defendido la idea del Derecho como una Ciencia, pero también un arte, pasión, disciplina,: Ello exige profesionales comprometidos con exaltar la Abogacía, contribuir al desarrollo y al progreso social y a combatir, teniendo como únicas armas al Derecho y sus capacidades comunicativas y argumentativas, toda forma de injusticia que resquebraje al grupo social y en últimas, ser ese faro de luz que guíe e ilumine a la sociedad en aras de la libertad, justicia, igualdad y orden. Si el aspirante está comprometido con ello: Bienvenido sea!!

¿Algo que quisieras agregar?
En Colombia, el próximo 22 de Junio de 2015 se llevará a cabo una nueva conmemoración del Día del Abogado. Ahora, y siempre, es imperioso recordar la importancia de los Profesionales del Derecho en la consolidación de una nación libre, con fuertes ideales, aun inalcanzados plenamente, de justicia, igualdad y convivencia social, pero también la responsabilidad que cae sobre los mismos como agentes para la promoción y defensa de los derechos y garantías ciudadanas, para el fortalecimiento de la democracia y la participación de la ciudadanía.

El Profesional del Derecho, Abogado, comparte junto con otras profesiones el desafortunado destino de ser una especie de casta paria que la sociedad juzga siempre de acuerdo con el comportamiento de sus miembros moralmente peores, o de poca formación y pericia jurídica. Percepción reforzada en medio de un contexto de violencia, y de baja cultura política. Una realidad es que, siendo los Abogados -Profesionales del Derecho- los principales actores del Sistema de Justicia en Colombia, sobre la profesión pesa los bajos indicadores de percepción de honestidad que presenta la Rama Judicial.

Una pobre percepción de la honestidad de la Justicia en Colombia se traduce también en poca confianza ciudadana en el Sistema de Justicia Colombiano. Según la Corporación Excelencia en la Justicia, hay una confianza moderada (hacía abajo) de ciudadanos en el aparato jurisdiccional del estado. Este bajo nivel de confianza se agrava con los constantes y mediáticos escándalos a los que últimamente nos tienen acostumbradas las altas cortes, y los reiterados y a mi juicio abusivos paros que promueven empleados de la rama judicial, desconociendo la naturaleza de servicio público esencial y derecho de todos los Ciudadanos al acceso a la Justicia.

Frente a esa problemática, nuestra respuesta desde la academia, es fortalecer la formación integral de profesionales – Abogados - que le devuelvan la dignidad a la justicia y a las instituciones públicas, y que a partir de su accionar puedan propender por una mayor cultura política del entorno de su ejercicio, local regional y nacional, aumentar la confianza ciudadana en las Instituciones, especialmente en el Sistema de Justicia, en aras siempre de una sociedad justa y equitativa.

Los cambios que día a día enfrenta nuestra sociedad global exigen desde ya un nuevo rol, un nuevo profesional del Derecho que esté a la altura de los rigurosos y vertiginosos tiempos modernos – nuestro tiempo - y nunca sobrará reiterarlo, con una alta formación humana, fortaleciendo aquellos valores que honran la profesión. A eso le apostamos desde la academia: a formar, no a convencer; a que los futuros Profesionales de Derecho lleven como estandarte aquellos principios de responsabilidad, calidad, autoformación permanente y liderazgo tanto en lo ético como en lo profesional y aquellos valores de libertad y de justicia, que sirven de pilar y base fundamental a nuestros Estados hoy en día.

Carlos Alberto Almanza Agámez en Twitter: https://twitter.com/carlos_almanzaa