Entrevista a Tomas Barthe

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¿En qué momento de tu vida supiste que querías dedicarte a la publicidad y por qué razón?

Terminada la educación inicial todavía no me decidía por que profesión seguir, no soy el típico hombre que nació sabiendo lo que quiere, siempre admire a esa gente con un poco de envidia “sana”, tal vez. Pero bien, me encontré al final del camino en una encrucijada y había que definir sobre el paso practicante. Publicidad resultó buena opción… a quién no le gusta la publicidad? Además sabia dibujar, la carrera era de cuatro años y si no me gustaba podía mutar hacia otra carrera similar, Diseño o Relaciones Publicas. Publicidad aventajaba mucho a mi otra opción de carrera por aquella época que era Economía.   Es importante decir que no importa el rumbo que mi vida dio luego, si tuviese que elegir hoy día entre Economía y Publicidad, elijo nuevamente Publicidad… nada personal contra los economistas, aclaro.

¿Es necesario tener una alta dosis de creatividad para estudiar publicidad? ¿O la falta de creatividad se suple con esfuerzo y estudio?

Entiendo desde mi punto de vista que la creatividad no es un don de inspiración divina, nunca lo vi así, todos somos creativos, en mayor o menor medida, pero lo que determina cuán creativos somos es, a mi entender, las vivencias y conocimientos que cada uno acumula en el tiempo, esa es la materia prima de un creativo, si no hay conocimientos generales el creativo termina siendo muy pobre, no importa cuanta “inspiración divina” tenga en suerte. Puede que no te sientas una persona creativa, pero es importante desmitificarlo un poco, la creatividad es un proceso mental y puede ser desarrollado, más en personas jóvenes que inician sus estudios. La aparente falta de creatividad no puede ser una traba a la hora de elegir la carrera de Publicidad. Con buenos profesores y esfuerzo personal estoy seguro de que esa ilusión se caerá como un telón para descubrir al ser creativo.  Y de todos modos, si uno como ser humano tiene la intuición de que carece de creatividad lo mejor que puede hacer es estudiar Publicidad, con la esperanza encontrarse con ella durante el aprendizaje. Una vida sin creatividad, en lo personal, me asusta mucho.

¿Qué otras cualidades debe tener un alumno que quiere estudiar publicidad, además de la creatividad?

Al igual que en cualquier carrera debe ser metódico y aplicado si quiere tener éxito en el estudio, pero me quiero detener en una cualidad que creo tan importante y distintiva de la actividad publicitaria como la creatividad: es la empatía. Un publicitario debe desarrollar la empatía constantemente, la capacidad de sentir al otro es fundamental, uno debe ponerse constantemente en el lugar del otro. Empatía y creatividad se retroalimentan constantemente, esta cualidad no esta tan asociada a la publicidad, no recuerdo un taller de empatía, si muchos de creatividad,  tal vez es una falencia de muchas casas de estudio también. Para quien le interese, creo que caminos interesantes para desarrollar la empatía, además de algunos ejercicios prácticos, son la psicología y la actuación, que básicamente ayudan a entender al ser humano y a ponerse en el lugar del “otro”, aunque éste sea un personaje ficticio.

¿Cómo es el trabajo diario de un publicista?

Hoy el trabajo del publicista es tan variado como agencias existan, si hablamos de las agencias, pero también están en producción, dentro de los departamentos de comunicación de las empresas, trabajando por su cuenta como freelancers, verdaderas espadas de alquiler en el gremio, o en asociaciones muy informales y articuladas entre pares o afines.  Afortunadamente el desarrollo de herramientas de comunicación gira a nuestro favor. Internet con sus redes sociales es un fenómeno que nos obligó a redefinirnos, creo en lo personal que la mayoría de las casas de estudio todavía se están reacomodando para ofrecer la formación de grado que la realidad obliga, tarea nada fácil por cierto.

¿Si pudieras volver a elegir tu profesión, elegirías nuevamente la misma? ¿Por qué?

Ya adelanté algo, pero la respuesta era incompleta. Incompleta porque hoy en día estoy cursando la carrera de Abogacía, por lo tanto podría resultar incoherente conmigo mismo si respondo que elegiría nuevamente publicidad. A riesgo de ser incoherente, mi respuesta es que si. En aquel momento, aún sabiendo lo que hoy se y por qué caminos transité en la vida, elegí la carrera de Publicidad, así como hoy en día elijo la de Abogacía.

Cuéntanos sobre los trabajos que has realizado tu como publicista

No me puedo considerar un publicista exitoso.  Trabajé algunos años en producción y postproducción, realizando generalmente servicios de filmación para productoras extranjeras. Quiero resaltar al productor Alejandro Nigri, a quien le debo muchísimo de mi formación laboral, y a quien no quiero dejar de nombrar. Luego realicé varios trabajos por mi cuenta, los cuales continúo realizando hasta el día de hoy casi como un juego, y con la intención de mantener el oficio de la profesión despierto.

¿Cómo se llega desde la Publicidad a la política? ¿Qué valor agregado puede aportar un publicista a esta disciplina?

Había comenzado a estudiar Publicidad en una época, si se quiere, de opulencia económica y estabilidad política, donde sobraba dinero, productos y la gente consumía despreocupadamente. La realidad del país cambió abruptamente, la crisis económica y política lo sacudieron todo, de modo que me encontré trabajando en un mundo que se me presentó muy superficial. No me sentía cómodo intentando venderle a la señora una licuadora en ese marco… y fue una época de mucho fervor cívico, como lo recuerdo, la gente estaba en las calles y mucha gente se volcó a la política en partidos nuevos, sin experiencia y con entusiasmo. La gran mayoría al tiempo regresó a sus antiguas profesiones, pero yo había encontrado a la política como vocación tardía.
Me fui especializando en la redacción de Proyectos de Ley dentro del abanico que da la política, y esto no les parecerá raro si entienden la mente de un publicista. En Publicidad tomamos un producto, lo estudiamos, lo usamos, lo sentimos a él y al mundo que lo rodea (la empatía), buscamos la opinión de los expertos, realizamos investigaciones de todo tipo, debemos terminar sabiendo de él más que su propio creador, cualquier dato pequeño puede disparar la idea creativa. Luego, cuando todo termina, guardo todo en un cajón y comienzo con el producto del próximo cliente, que seguramente nada tiene que ver con el anterior.  Con las leyes pasa lo mismo, los campos de acción son de universos variados y disímiles a la versatilidad de la formación del publicista. La escuela de trabajo recibida, el modo de encarar los proyectos y de organizarse en el trabajo, la capacidad de buscar ideas creativas a los problemas,  todo eso me fue enormemente útil, y  a medida que incorporo la lógica de las leyes todo me resulta natural.

¿Qué consejos le darías a un alumno que está por comenzar la carrera?

Creo que habrán escuchado mil veces este consejo, pero va una vez más: no dejen de estudiar, no dejen de aprender, de expandirse, hagan cursos técnicos de las áreas que les interese de producción, postproducción, idiomas, lean los clásicos, consuman arte… disfrútenlo.

* Tomas Barthe
Publicista graduado en la Universidad Argentina John F. Kennedy,
Trabajó con el productor Alejandro Nigri en dos de sus productoras hasta 2002, dictó un breve acuerdo de Marketing en la Extensión Universidad de Buenos Aires.
Luego ingresó en política, siendo primero asesor para el Diputado Gerardo Ingaramo en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente se desempeña en el Municipio de Vicente López como asesor parlamentario del Bloque del Partido Propuesta Republicana (PRO).